Mostrando entradas con la etiqueta Spinetta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Spinetta. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de diciembre de 2009

21 de Agosto



A ella no le gusta la oscuridad, será porque es casi transparente; cualquier niña despierta sabe que en lo profundo de la noche ya nada se refleja.

¿Cuántas luces hay que apagar para encender fósforos con los dedos (de la imaginación)?

En la noche de la plaza, la sangre de la ciudad duerme en los umbrales, los autos nos rodean en un círculo de luz y velocidad; pero el tiempo que me regala la dulzura de su pelo parece detenerse.

Casi no nos conocemos, y yo que, afortunadamente, no soy una persona, no sé muy bien de qué se trata (casi nada).

A veces el futuro se me aparece como los restos de un naufragio milenario de ansiedad.
Mis palabras son un canto apresurado que va rozando (sin saber distinguir) la frotera que separa el sonido del sentido.

Camino, me agobio, me alegro, me distraigo, al llegar me digo solamente: el mundo está ahí afuera, y aquí dentro todonada corriendo por el puente.

viernes, 7 de agosto de 2009

Penumbra





No voy a hablar de la penumbra
mejor voy a ver si puedo despertar

No quiero hablar de tantas cosas
mejor voy a ver si puedo olvidar

Mientras se viaja
hacia la sal, no entiendo ya
si es bien o mal
y tengo frío en la penumbra

Mientras tu vienes hacia mi
yo ya no entiendo
si es así vivir y tengo frío
en la penumbra, di, da, da...

Mi alma es un muro
que ya no canta
mejor sigo así
tratando de mirar

No quiero hablar
de tantas cosas
mejor voy a ver
si puedo descansar

Mientras se viaja
hacia la sal, no entiendo ya
si es bien o mal
y tengo sed en la penumbra

Y tu te acercas hacia mi
yo ya no entiendo
si es así vivir y tengo sed
en la penumbra oh,
da, da, da