jueves, 15 de octubre de 2009

El escéptico (y sus tentaciones)

“El escéptico intratable, atrincherado en su sistema, nos parece un desequilibrado por exceso de rigor, un lunático por incapacidad de divagar. En el plano filosófico no hay nadie más honesto que él: pero su misma honestidad tiene algo de monstruoso”. Percibe el engaño y la imbecilidad que supone la acción febril de los otros, pero no puede desentenderse de la misión que lleva como un estigma.
“El pesimista debe inventarse cada día nuevas razones de existir: es una victima del sentido de la vida”. De manera semejante, el escéptico es una victima de la búsqueda de certezas, de la voluntad de verdad; el eclecticismo, la ironía o la simple pereza intelectual son imposibles para él. Abandonado a sí mismo, una vez extinguida la eventual pasión por la destrucción de las ficciones e imposturas: “...el escéptico obsecuente, obstinado, ese muerto-vivo, termina su carrera en una derrota sin analogía con ninguna otra aventura intelectual”. Frente a la exasperación de su vacuidad, su distancia del resto de los hombre, él, que no puede creer en nada, ve reducida su existencia a la esterilidad del vacío: (el escéptico alcanza)”...una liberación sin salvación, preludio a la experiencia integral del vacío a la que se acerca por completo cuando, después de haber dudado de sus dudas, acaba por dudar de sí mismo, por menospreciarse y detestarse, por no creer ya en su misión de destructor”. Cioran señala que al lado del escéptico “ortodoxo” existe otro “herético”. Éste, que también ha experimentado la suspensión del juicio y de las sensaciones, trasmuta el entumecimiento aniquilado en una sensación de vacío triunfal. Si el escéptico ortodoxo, clavado en la duda para siempre, sólo podía aspirar a la disolución y el anonimato, el herético hará de la indeterminación alcanzada ocasión de singularizarse. Este nuevo modelo salta sobre el escepticismo y cristaliza su búsqueda febril de certezas, su deriva implacable, en misticismo, pues ahora puede: “...abrirse a experiencias de un orden diferente, sobre todo a las que los espíritus religiosos que utilizan y explotan la duda, la convierten en etapa, en un infierno provisional pero indispensable, para desembocar en el absoluto y anclarse en él”. Esto sucede en la medida que la experiencia del vacío abre paso a la conciliación con un ser primordial; un acontecimiento místico, dado que son sólo evidencias extra racionales, surgidas del apetito desorbitado por lo real.

Pero existe aún otra derivación posible para la figura del escéptico. Luego de transitar por cierto tiempo el dudar, el escéptico suele creerse menos ingenuo. Ve a los otros como torpes mortales engañados, poseedores de una intensidad vital limitada, pues no han tenido la “experiencia capital acerca de los hombres y las cosas”. El escéptico conserva la ilusión de pensar que no tiene ninguna ilusión, se siente de vuelta de todo, alejado de los hombres a quienes desprecia. Así, se muestra en una actitud patética, pues la soberbia supone asumir una última pero definitiva certeza en la que descansará su yo más íntimo. Esta actitud representa lo que el escéptico implacablemente se impidió de realizar, una toma de posición respecto de las cosas, una última tentación, que ahora es un decir no al mundo, un decir sí a su vanidad: “ La clarividencia de la que presume es su propio enemigo (...) será su esclavo, prisionero en el umbral de su liberación, amarrado para siempre a su irrealidad”.


Citas extraídas de La caída en el tiempo y Silogismos de la amargura.

sábado, 10 de octubre de 2009

Backspacer



Dos temas del nuevo disco de Pearl Jam, "Backspacer". Lamentablemente no puedo ofrecer un link de descarga, pues son sistemáticamente eliminados, y esto no es una situación aislada; Mr. Copyright está enojado. No basta más que ver algunos casos ejemplificadores A, B o C . Así que si algunx consigue el link...

miércoles, 7 de octubre de 2009

Quién pudiera vivir como canta Bob Dylan




“La prueba de una inteligencia de primera clase es la capacidad para retener dos ideas opuestas en la mente al mismo tiempo y seguir conservando la capacidad de funcionar. Uno debería, por ejemplo, ser capaz de ver que las cosas son irremediables y, sin embargo estar decidido a hacer que sean de otro modo”


Scott Fitzgerald, Crack-Up.



martes, 6 de octubre de 2009

1 de octubre


Somos nuestros reproches

Somos carne

Masticamos carne

Deseamos en boca y hormonas

Lloramos chatarra futura

Como si el amor no fuera nada.

Zoe Poulin.


Al fuego con las manos


Tal como se siente apagar el fuego con las manos, una brasa engañosa que resiste una vez más por debajo del polvo de ceniza.

Allí estoy, mirando cosas nuevas y viejas que nunca serán cuando desaparezca este presente (como si el amor no fuera nada).

Afuera está el sol y ya pronto saldré a que el mundo comience nuevamente (otra vez).

Apagar el fuego con las manos,

crear incendios que iluminen,

como los reversos de una carta que nunca se escribió.

Océano de ansiedad, los despojos por el suelo, con la nada que quedó me hice un abrigo

(este invierno se murió).

Apagar el fuego que se apaga;

en los ojos de mis manos cicatrices que te enfrían,

una sonrisa que te toca el pelo y no te besa.

¿Realmente pretendías un refugio para la tormenta sin soplar (al fuego con las manos)?

Una luz que ya no importa, si todo nos da igual,

el solitario ajedrez del deseo,

la indescifrable poesía del placer,

irse, partir, la nada, el ser

¿Quién puede acaso estar del todo?

domingo, 4 de octubre de 2009

When the fat old sun in the sky is falling



"Se puede proclamar la buena salud mental de Van Gogh que durante toda su vida se hizo asar una de las manos y, fuera de esto, no pasó de cortarse la oreja izquierda."
Antonin Artaud, Van Gogh, el suicidado por la sociedad

Fat old Sun

Cuando el gordo viejo sol en el cielo está cayendo
Los pájaros vespertinos están llamando
Trueno del verano tiempo del año
El sonido de la música en mis oídos
Campanas distantes, césped recíen cortado
Aromas tan dulces,
Por el río manos que se toman
Me elevan y me acuestan
Y si te sientas no hagas ruido
Saca tus piés de la tierra,
Y si escuchas como cae la cálida noche
El sonido plateado desde un tiempo tan extraño
Canta para mí, canta para mí

Cuando ese viejo sol en el cielo está cayendo
Los pájaros vespertinos están llamando
Carcajadas de niños en mis oídos
El último rayo de sol desaparece
Y si escuchas como cae la cálida noche
El sonido plateado de un tiempo tan extraño
Canta para mí, canta para mí
Cuando ese gordo viejo sol está cayendo

David Gilmour

viernes, 2 de octubre de 2009

Una vez más (yo no quiero volverme tan loco)



Cascando (Samuel Beckett)

1

por qué no meramente perder toda esperanza en
la ocasión de hacer
derramamiento de palabras

acaso no es mejor abortar que ser estéril

después de que te vas las horas pesan como el plomo
comienzan siempre a rastras demasiado pronto
los garfios desgarrando ciegamente el lecho del deseo
exhumando los huesos los antiguos amores
cuencas alguna vez llenas con ojos iguales a los tuyos
siempre es mejor acaso demasiado pronto que jamás
el oscuro deseo salpicando sus rostros
diciendo una vez más nunca flotó lo amado nueve días
ni nueve meses
ni nueve vidas

2

diciendo una vez más
si vos no me enseñás no aprenderé
diciendo una vez más hay una última
incluso de las últimas veces
últimas veces de rogar
últimas veces de amar
de saber no saber aparentar
una última incluso de las últimas veces de decir
si no me amás a mí yo ya no seré amado
si no te amo a vos ya no amaré

el batir de palabras rancias una vez más dentro del corazón
amor amor amor el golpeteo de ese antiguo émbolo
prensando el inmutable
suero de las palabras

una vez más muerto de miedo
de no amar
de amar pero no a vos
de ser amado pero no por vos
de saber no saber aparentar
aparentar

yo y todos los otrxs que te amen
si te aman

3

a menos que te amen


Traducción: Ezequiel Zaidenwerg

jueves, 1 de octubre de 2009

All allong the watchtower




«Debe haber alguna forma de salir de aquí»,
Dijo el bufón al ladrón,
«Hay demasiada confusión»
No encuentro consuelo.

Hombres de negocios se beben mi vino,
labradores cavan mi tierra,
ni uno sólo de ellos en su especialidad,
Se da cuenta de lo que eso vale.

«No hay razón para ponerse nervioso»
Dijo amablemente el ladrón,
«Hay mucha gente entre nosotros
Que piensa que la vida no es más que una broma.
Pero tú y yo, ya hemos pasado por eso,
y ése no es nuestro destino,
así que no hablemos ahora falsamente,
se está haciendo tarde».

A lo largo de la torre del vigía,
los príncipes vigilaban el panorama,
mientras todas las mujeres trajinaban,
y los sirvientes descalzos también lo hacían,
afuera a lo lejos,
un gato montés gruñía,
dos jinetes se aproximaban.

Descargar John Wesley Harding Bob Dylan

pass: http://tangled--heart.blogspot.com