viernes 20 de noviembre de 2009
Strange (people and things)
Descargar time, fate, love de Luca Prodan
Mirar el mundo con la languidez trágica de un poeta
Desde el balcón de un mundo que se desploma
Como una guirnalda que arde en el cuello de la bailarina
Mirar el mundo con la libertad de un don nadie,
dejar a la luna creciente crecer desde un techo de membrana,
oir un poco de todo eso, bajar con el sol, subir despacio
por una parra, que es como un árbol de serpientes compañeras.
Descargar The Doors Waiting for the sun
jueves 12 de noviembre de 2009
Filosofía de goma y zapatos baratos
Conozco un empleado que se ha muerto de pena
enamorado de las sirenas.
El cine de mi barrio ya me mostró la escena
no vi tu alma y quería tus venas.
Y en este torbellino dónde nada importa
me sentí aliado y te perdí
pero sí vi tus ojos y hasta comí la arena
quise quedarme pero me fui.
Filosofía barata y zapatos de goma
ni ésta mentira te hace feliz
quise quedarme cuando morí de pena
quise quedarme pero me fui.
Y en la terminal
y en la terminal
estoy descalzo y te espero a ti.
El ómnibus se ha ido
el amor se ha vencido
quise quedarme pero me fui.
Filosofía barata y zapatos de goma,
quizás es todo lo que te di...
Descargar filosofía barata y zapatos de goma
martes 10 de noviembre de 2009
domingo 8 de noviembre de 2009
Magia y felicidad ( todo lo que en realidad quiero)
¿Para qué nos sirve la imaginación sino es para cosas como éstas? Pues se trata de una guerra, y no hay que dejar la magia en manos del enemigo.
Magia y felicidad
Los niños, como las criaturas de las fábulas, saben perfectamente que para ser felices es preciso tener de su lado al genio de la botella, tener en casa el asno cagamonedas o a la gallina de los huevos de oro. Y en cada ocasión, conocer el lugar y la fórmula vale mucho más que proponerse honestamente y dedicarse con todas las fuerzas a alcanzar un objetivo. Magia significa, precisamente, que nadie puede ser digno de la felicidad; como sabían los antiguos, la felicidad, para el hombre, es siempre hybris, es siempre arrogancia y exceso. Pero si alguien llega a reducir la fortuna con el engaño, si la felicidad depende, no de lo que esa persona es, sino de una nuez encantada o de un ábrete-sésamo, entonces y sólo entonces puede decirse verdaderamente feliz. (...) Pero con una felicidad de la cual podemos ser dignos, nosotros (o el niño que hay en nosotros) no sabemos bien qué hacer. iQué desastre si una mujer nos ama porque nos lo merecemos! ¡Y qué aburrida la felicidad como premio o recompensa por un trabajo bien hecho!
Es esta la razón última del precepto según el cual sobre la tierra hay una sola felicidad posible: creer en lo divino y no aspirar a alcanzarlo (una variante irónica es, en una conversación de Kafka con Janouch, la afirmación de que hay esperanza, pero no para nosotros). Esta tesis aparentemente ascética se vuelve inteligible sólo si entendemos el sentido de aquel no para nosotros. No quiere decir que la felicidad está reservada solamente a los otros (felicidad significa precisamente: para nosotros), sino que ella nos espera sólo en el punto en el cual no nos estaba destinada, en el que no era para nosotros. Es decir, por arte de magia. En ese punto, cuando se la hemos arrebatado a la suerte, ella coincide enteramente con el hecho de sabernos capaces de magia, con el gesto por el cual alejamos de una vez por todas la tristeza infantil.
Si es así, si no hay otra felicidad que sentirse capaces de magia, entonces se vuelve transparente también la enigmática definición que de la magia dio Kafka, cuando escribió que si se llama a la vida con el nombre justo, ella viene, porque “esta es la esencia de la magia: que no crea, pero llama”. Esta definición está de acuerdo con la antigua tradición, que cabalistas y nigromantes han seguido escrupulosamente en rodos los tiempos, según la cual la magia es esencialmente una ciencia de los nombres secretos. Toda cosa, todo ser tiene de hecho, más allá de su nombre manifiesto, un nombre escondido, al cual no puede dejar de responder. Ser mago significa conocer y evocar este archinombre. De allí, las interminables listas de nombres -diabólicos o angélicos- con los cuales el nigromante se asegura el dominio sobre las potencias espirituales. (...) Pero hay otra tradición, más luminosa, según la cual el nombre secreto no es tanto la cifra de la servidumbre de la cosa a la palabra del mago como, sobre todo, el monograma que sanciona su liberación del lenguaje. (...) El nombre secreto es, en realidad, el gesto con el cual la criatura es restituida a lo inexpresado. En última instancia, la magia no es conocimiento de los nombres, sino gesto: trastorno y desencantamiento del nombre.
Por eso el niño nunca está tan contento como cuando inventa una lengua secreta. Pero su tristeza no proviene tanto de la ignorancia de los nombres mágicos como de su dificultad para deshacerse del nombre que le ha sido impuesto. No bien lo logra, no bien inventa un nuevo nombre, tiene en sus manos el salvoconducto que lo lleva a la felicidad. Tener un nombre es la culpa. La justicia es sin nombre, como la magia. Privada de nombre, beata, la criatura llama a la puerta del país de los magos, que hablan sólo con gestos.
Giorgio Agamben, Profanaciones. Descargar libro profanaciones de Giorgio Agamben
Todo lo que en realidad quiero hacer (Bob dylan)
No busco competir contigo
hacerte trampas, vencerte o maltratarte
simplificarte, clasificarte
negarte, desafiarte o crucificarte
todo lo que en realidad quiero
es ser tu amigo
No, no busco pelear contigo
asustarte o abrumarte
arrastrarte o vaciarte
encadenarte o humillarte
lo que en realidad quiero
es ser tu amigo.
No quiero falsificarte
tomarte, sacudirte u olvidarte
no intento que sientas como yo
veas como yo o seas como yo
lo que en realidad quiero
es ser tu amigo.
No quiero conocer a tus parientes
no quiero suspenderte o agotarte
o seleccionarte o disecarte
o inspeccionarte o rechazarte
lo que en realidad quiero
es ser tu amigo.
No busco bloquearte
ofenderte, golpearte o encerrarte
analizarte, categorizarte
anularte o anunciarte
lo que en realidad quiero es ser tu amigo
No quiero disgustarte
perseguirte, darte caza, enfilarte o seguir tus pasos
desgraciarte o desplazarte
o definirte o confinarte
lo que en realidad quiero es ser tu amigo.
Desaparecer es como sonreir
Y todo el tesoro son las sienes ardientes,
pero también esa forma extraña del coraje sin objeto que nace
entre las sábanas cansadas
cuando el sol se anuncia como una invasión
aunque a veces todo esté tan mal que no pueda disimularse
que disimulamos los kilómetros que van del cuerpo a los dedos,
con la tranquilidad animal de no desear casi nada
un refugio y una zona del aire que puede habitarse
como un gitano un campamento;
dormir en el umbral de los proyectos,
ver al tiempo partir pero a los minutos quedarse
(el día después)
un extraño ejército de sueños que se recuerda como una película vista
sombras chinas un día de lluvia en el espejo plástico de la imaginación sensible,
(de la memoria de su imagen),
guardo todo en el placard,
me subo a esta canción que me recuerda
que:
Cuchillos (Charly Garcia, de Say no more 1996)
no te puedo mentir
porque sos tan fiel me viste crecer
me viste nacer y yo te vi reír
Cuando el cristal
se apague en el mar , verás
que toda esta canción es alegría
Hoy , hoy tal como ayer desaparecer ...
es como sonreir
De tanto darte amor te hice feliz
cortando el aire solo hasta sentir
que no habia perdón , que no había razón
ya no puedo morir
Esa navaja gris , me cortó la voz
se hizo cuchillo al fin
viernes 6 de noviembre de 2009
Si vos queres estar libre, si queres alto volar
Fatiga buscar por todos partes
las palabras que quiero escribir
cuando las leo,
a veces pienso que escucho demasiado
(pero sin atención),
entonces el murmullo mudo de la lengua extramental
es como jirones de la duermevela,
una sacudida eléctrica del cuerpo,
un abrazar a cualquiera para salir de la pesadilla
que se come mis orejas,
un voltear la cara a tiempo para no oír la palabra
aquella que no permita seguir viajando,
como en el baúl de un auto conducido por los signos de los otros.
Esta exhausta ansiedad no me regala una nota,
unas palabras o un color, a cambio me da esta lucidez sin verbo,
este coraje sin objeto,
un seminiño cierra los ojos en el pasto fresco de la noche (boca arriba),
palabras que acarician todo lo que siempre está y se desvanece:
un juguete indescifrable en el centro de un cuarto vacío,
aquel mundo con cosas por delante,
que se anuncian como el bramar del frente de la guerra implacable, que está ahí (donde me lees).
Y yo con mis armas gastadas por el día (y por la noche),
por la mugre de este cuarto, de esta cama, de estos papeles,
encantados por las causas perdidas, perdidos por la causas,
que se pierden o se ganan anónimas, inventadas,
como los recuerdos de la infancia.
viernes 30 de octubre de 2009
De un salto a la luna
La flor dijo "Yo quisiera ser un árbol"
El Arbol dijo, "Yo quisiera haber sido
Un tipo distinto de árbol”
El gato deseó haber sido una abeja
La tortuga quiería poder volar
Verdaderamente alto en el cielo
Sobre los tejados y luego sumergirse
Profundo en el mar.
Y en el mar hay un pez
Un pez que tiene un deseo secreto
Un deseo de ser un gran cactus
Con una flor rosada en él.
Y la flor
sería su entrega
De amor al desierto
Y el desierto
Tan seco y solo
Que todas las criaturas
Aprecien el esfuerzo
Y el cachalote dijo:
"Yo quisiera haber sido un yeti
Para volar en la noche
E irme lejos de aquí"
Pero el yeti dijo:
"Yo quisiera ser un monstruo marino
Para poder saltar en la mar
lejos de todos los tiburones"
Y la serpiente cascabel dijo,
"Yo quisiera tener manos y así
y podría abrazarte como un hombre."
Y el cactus dijo:
"No lo entiendes
Mi piel está cubierta con afiladas espinas
Que te clavarán como cientos de cuchillos.
Un abrazo podría ser agradable
Pero abraza mi flor con tus ojos."
Una luna plateada en el cielo brilló
sobre el monte de una cabra
la cabrita de un salto a la luna Trepó
antes que el sol se asomara.
’’Qué es lo que pasa con tu soledad?’’
dijo la cabra al instante
’’siempre cambiante pero siempre igual
solita, hermosa y distante.’’
Coro:
Uh uh uh uh.
Una luna plateada en el cielo brilló
sobre el monte de una cabra
la cabrita de un salto a la luna Trepó
antes que el sol se asomara.
’’!Dejame ver porque Tú eres mujer!’’
pidió a la luna la cabra
’’pronto que si sale el sol y nos ve
los cuernos él me quemará.’’
Y salió el sol !ay! sin querer
que descansado ya estaba
y allí la cabra se hizo miel
para tu luna plateada.
Coro:
Uh uh uh uh.
salió el sol !ay! sin querer
que descansado ya estaba.
Coro:
Ah ah ah ah
solita en el cielo no vas a estar.
’’!Dejame ver porque Tú eres mujer!’’
pidió a la luna la cabra
Coro:
Ah ah ah ah
solita en el cielo no vas a estar.
’’Si parto vivo y si me quedo muero’’,
dijo a Julieta Romeo.
Coro:
Ah ah ah ah
solita en el cielo no vas a estar.
Y allí la cabra se hizo miel
para tu luna plateada...
martes 27 de octubre de 2009
No permita la virgen
No permita la virgen que tengas poder
sobre lágrimas, egos, haciendas,
cuando labios sin ánima quieran quererte al contado
liquida la tienda.
No te pases un pelo de listo, no inviertas en cristo,
no te hagas el tonto,
las hogueras a primera vista cuché
de revista, se apagan bien pronto.
El caballo de Atila no sabe trotar
sin hollar azuelos silvestres,
dos vencejos con ánimo de molestar
coleccionan estatuas ecuestres.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
carnavales en los arrabales
de mi corazón.
La belleza es un rabo de nube
que sube de dos en dos las escaleras,
un carné exclusivo de socio
del pingüe negocio de la primavera,
un barril de cerveza que mata de sed,
un melón con pezón de sandía,
un espía enemigo, un contigo al revés,
un ombligo de bisutería.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
no me quieras queres,
no me quieras matar, corazón.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
cardenales en los funerales
de mi corazón.
No permita la virgen que tengas poder
Descargar Dimelo en la calle de Joaquín Sabina
Pass: alsaya
sábado 24 de octubre de 2009
Reloj de plastilina
“Fui lo que creí soy lo que está pasando"
Reloj de plastilina, Filosofía barata y zapatos de goma.
Podría empezar hablando de cualquier cosa, pues se trata de querer decir algo a alguien sobre algo, de arrojar al aire, con los signos inestables, comunes y a la vez siempre lejanos para cada uno, de los lenguajes y sentidos. Por decir entonces hablar de la segmentación estructural del espacio a partir de criterios puramente económicos. En la noche de Liniers, se presentaron dos modalidades de la aparición del artista. Una, en un escenario de frente al público, tal como suponen los cánones establecidos y aún incólumes de la denominada práctica y experiencia artística masiva. La otra variante fue protagonizada por una pantalla posicionada a la altura de un escenario, montada en la parte inferior de la torre de sonido, que es en realidad el alambre que separa y divide el espacio en dos mitades, en dos rangos. Se emite en una pantalla rectangular la imagen digital en simultáneo que paradójicamente quiere proteger a esa otra imagen, real o viva en su categoría espacial más lata. Dos condiciones desiguales del ver y el experimentar, situadas en lo que tradicionalmente se llama un mismo espacio tiempo. Al que osaba intentar pasar de una dimensión a otra, recibí los golpes de una nutrida fila de empleados de “seguridad”, la seguridad claro, que garantiza la división. El problema es la “inseguridad”, qué torpe soy, cómo pude olvidarlo.
Podría hablar también del buen sonido, de la lluvia épica que sirvió de atmósfera palpable para una bella ceremonia. Pero debería hablar de una cierta forma de recepción del sonido, desde la región sensorial que asigna el campo “Say no more”, desigual a la que permite el VIP Piano Bar, o las tribunas laterales y traseras del estadio con nombres igualmente originales. No puedo entender ni decir nada acerca de los juicios comparativos que puedan esbozarse, o sobre la supuesta importancia de pensar en torno a la figura disciplinaria del “rehab music”. No siendo esto más que una temática modélica de mercantilización e invisibilización de la actividad llama estética (ahestesis: sentir, experimentar). Esperando, por supuesto, que no sea la protagonista principal de la pantomima que el Grupo Fénix montó para promover el evento. Estas preocupaciones no impiden la experiencia, ni sobredeterminan el encuentro bajo la fuerza de un absoluto inconmovible.
Charly, en estas condiciones, abrió la posibilidad de un nuevo encuentro, las implicancias políticas y sociales existen y no pueden ser evadidas, pero a la vez no pueden definir de antemano el sentido y la profundidad de la actividad musical. Charly cantó y tocó el piano, del cual se movió algunas veces para cantar de pié, desde su silla hizo sin acompañamiento buena parte de Llorando en el espejo, Influencia y Deberías saber por qué. Spinetta cantó en Rezo por vos. La “princesa” Hilda Lizarazu hizo los coros y lleno el aire con la figura de su voz. Chipi Chipi, No soy un extraño, Adela en el carrousel, Promesas sobre el bidet o Canción de dos por tres no se podían creer (te descreían), se hacían escuchar y encontrar como por primera vez, como en un eterno retorno nietzcheano. Y escuchar, desnudo, muerto de frío y expuesto una de esas canciones te puede cambiar la vida. En fin, con el tiempo puede hacerse cualquier cosa menos detenerlo. El final llegó, fue con Rock and roll yo y No me dejan salir, entre alguna canción más que ahora se me escapa.
El recital fue poderoso pero variable en su intensidad. En No voy en tren una multitud cantó “no necesito a nadie, a nadie alrededor”. Este deseo solo se cumplió para cierta parte de la asistencia. La salida general (no VIP) fue innecesariamente incómoda y apurada, los cuerpos unidos por el malestar, su propia imprudencia y las características inadecuadas (me preguntó desde el punto de vista de quién) del espacio. Y no es esto, en principio, un juicio valorativo, se trata de pensar simplemente la forma de gestión del contacto entre los hombres.
El recital tuvo grandes momentos y otros en los cuales la prolijidad musical demasiado ajustada a las versiones originales de los temas, sumada a cierta economía de gestos de charly, daban como resultado cierto aire de tibia indeferencia, masivamente registrado por cámaras personales. Los paraguas y las cámaras (cuando el agua lo permitía) destacaban por encima de las cabezas y por debajo del cielo encapotado. Una cámara que registra a otra cámara… qué registra.
Charly está (demoliendo los hoteles de algún lugar), haciendo música, conmovible y conmovedor, agradecido, las banderas y las alusiones a Say No More poblaron el escenario y sus salutaciones; las invocaciones a la lluvia (y la lluvia en las canciones) forjaron el saludo final: “Nos vemos en la próxima tormenta”. Los relámpagos que congelaban el segundo hicieron querer otra vuelta, en otro lado, con otro clima, con menos compromisos comerciales y nuevos riesgos, que la entrada sea libre (igualitaria y gratis), la salida vemos.